Los costos de envío se calcularán en base a esta dirección en todo el sitio.
Selecciona tu país
América
Argentina
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
El Salvador
Estados Unidos
México
Perú
República Dominicana
Uruguay
Europa
Alemania
Austria
Bélgica
Croacia
Dinamarca
Eslovaquia
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Grecia
Hungría
Irlanda
Italia
Letonia
Malta
Noruega
Países Bajos
Polonia
Portugal
Reino Unido
República Checa
Serbia
Suecia
Suiza
Resto del mundo


Álter ego. la conciencia total: "La intuición es la primera luz de nuestro yo interior"
Rikki Agu (Autor) · Independently published · Tapa Blanda
Quedan 100 unidades
S/ 56,31Muchas veces nos sentimos solos en el mundo. Y muchas veces lo estamos. No solo es un sentimiento. Es una realidad. Una realidad que nos impide darnos cuenta de que eso no puede ser cierto. No lo es porque nuestro "álter ego", nuestro yo interior, siempre está ahí para acompañarnos, para completarnos y demostrarnos que la soledad es solo una emoción, y no una verdad absoluta. A veces es suficiente con notar cómo un pensamiento nos responde desde dentro, como si alguien -otra parte de nosotros- hubiera estado esperando pacientemente a que dejáramos de hacer ruido para poder hablar. Ese otro yo no es una sombra, ni un invento de la nostalgia. Es una presencia discreta, casi tímida, que solo se manifiesta cuando dejamos de escuchar el bullicio exterior y nos permitimos oír esa voz interior que nos guía sutilmente.
Este relato intenta enlazar nuestros "dos yo", el consciente y el completo -el ego y el álter ego-, para probar que ese vacío que a veces sentimos es tan sólo una falta de comunicación. Que apenas necesitamos un poco de silencio para que se den la mano y caminen juntos. Porque cuando el silencio disuelve el ruido, aparece esa presencia: el yo completo. El que actúa hacia fuera mientras observa desde dentro. El que sabe lo que pensamos antes de que lo pensemos. El que nos contradice con suavidad, nos corrige con ironía y nos abraza con palabras que no recordamos haber escrito. Y entonces ocurre lo inevitable: los "dos yo" se encuentran. Uno, personaje. Otro, autor. Uno actor. Otro espectador. Ambos reales, ambos ficticios, ambos necesarios. No se reconocen al principio. Se miran como dos desconocidos que sospechan haber compartido un mismo pensamiento. Pero basta un gesto, una frase, un recuerdo que no pertenece a ninguno y pertenece a los dos, para que entiendan que llevan toda la vida hablándose sin escucharse.
Este prólogo es la puerta. Lo que viene después es el diálogo. Y quizá, si tenemos suerte, también la reconciliación. Porque al final, la soledad no es más que un malentendido entre nuestras dos voces. Y este libro -este experimento, este puente, este espejo- existe para que por fin puedan hablarse sin miedo.
¿Tienes una pregunta sobre el libro? Inicia sesión para poder agregar tu propia pregunta.

