Reseña del libro "ESCRIBIR POESÍA ES RESISTIR (Spanish Edition)"
Discurso de lanzamiento de la obra poética: “escribir poesía es resistir”, del poeta Manuel José Ramírez vera Buenas noches. Hoy no estamos aquí simplemente para presentar un libro. Estamos aquí para abrir una puerta. Una puerta hacia aquello que, en medio del ruido, la prisa y la indiferencia de nuestro tiempo, todavía se atreve a sentir, a preguntar y a decir: la poesía. Y quizá por eso el título de esta obra resulta tan provocador: “Escribir poesía es resistir”. ¿Resistir a qué? A la costumbre de vivir sin preguntarnos por qué vivimos. A la velocidad que nos obliga a pasar por encima de nuestros propios sentimientos. A las palabras vacías. Al miedo de pensar diferente. A la resignación. A ese mundo que muchas veces pretende convencernos de que sentir profundamente es una debilidad. Pero escribir poesía —y leerla— puede ser un acto de rebeldía. Porque cuando un poeta escribe, no solamente ordena palabras sobre una página. Se enfrenta al silencio. Se enfrenta a sí mismo. Se atreve a nombrar aquello que otros apenas pueden presentir. Y cuando consigue convertir una experiencia íntima en una palabra compartida, sucede algo extraordinario: lo personal se vuelve universal. Eso encontramos en “Escribir poesía es resistir”, obra del poeta Manuel José Ramírez Vera: una invitación a detenernos, a mirar nuevamente aquello que creíamos conocido y a descubrir que detrás de las palabras aparentemente sencillas pueden esconderse preguntas enormes. ¿Quiénes somos? ¿Qué hacemos con el tiempo que nos ha sido concedido? ¿Qué queda de nosotros cuando desaparecen las apariencias? ¿Puede un poema cambiar una vida? Tal vez no cambie el mundo entero. Pero puede cambiar al lector que lo encuentra en el momento preciso. Y quizá ahí comienza toda transformación. La poesía no promete soluciones. No viene a explicarnos la existencia como si fuera una ecuación. Su poder es otro: nos obliga a permanecer frente al misterio. Por eso un poema puede ser una pregunta que no termina. Una herida que encuentra lenguaje. Una memoria que se niega a morir. Una esperanza que se resiste a desaparecer. Manuel José Ramírez Vera nos recuerda, desde el propio título de su obra, que escribir también puede ser una forma de mantenerse en pie. Porque hay momentos en que resistir no significa gritar. Significa conservar la capacidad de sentir. Y hay momentos en que resistir no significa luchar contra alguien. Significa luchar contra aquello que pretende convertirnos en seres indiferentes. En una época obsesionada con producir, competir, acumular y aparentar, la poesía nos propone algo aparentemente inútil y, precisamente por eso, profundamente necesario: contemplar. Contemplar una palabra. Una mirada. Una ausencia. Un recuerdo. Una pregunta. Un instante. La poesía nos devuelve el derecho a detener el reloj. Y quizás por eso incomoda. Porque una persona que aprende a mirar profundamente ya no acepta con facilidad las respuestas prefabricadas. Una persona que encuentra su propia voz comienza a cuestionar las voces que intentan hablar por ella. Y una persona que descubre la belleza de una palabra puede comenzar a defender la dignidad de la vida que esa palabra representa. Señoras y señores: “Escribir poesía es resistir” no es solamente un título. Es una declaración. Es decir que todavía creemos en la palabra. Que todavía creemos en la sensibilidad. Que todavía creemos que el ser humano puede encontrarse consigo mismo a través de un verso. Y, sobre todo, que todavía creemos que la poesía tiene algo urgente que decirnos. Por eso esta obra no pertenece únicamente a quien la escribió. Desde esta noche, pertenece también a quienes la lean, la cuestionen, la disfruten, la contradigan o encuentren en alguno de sus versos una parte de su propia historia.