Los costos de envío se calcularán en base a esta dirección en todo el sitio.
Selecciona tu país
América
Argentina
Brasil
Canadá
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
El Salvador
Estados Unidos
México
Perú
República Dominicana
Uruguay
Europa
Alemania
Austria
Bélgica
Croacia
Dinamarca
Eslovaquia
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Grecia
Hungría
Irlanda
Italia
Letonia
Malta
Noruega
Países Bajos
Polonia
Portugal
Reino Unido
República Checa
Serbia
Suecia
Suiza
Resto del mundo


Las confesiones
Jean-Jacques Rousseau;Mauro Armiño (Autor) · Alianza Editorial · Tapa Blanda
Quedan más de 100 unidades
S/ 122,86«Emprendo una tarea de la que nunca hubo ejemplo y cuya ejecución no tendrá imitadores. Quiero mostrar a mis semejantes un hombre en toda la verdad de la naturaleza; y ese hombre seré yo». Rousseau se pinta como se ve y como quiere que lo veamos: un retrato que es, al mismo tiempo, una máscara.
Las confesiones inauguran la autobiografía moderna no solo por su ambición literaria, sino sobre todo por su honestidad, tan radical como ambigua. En sus páginas Rousseau expone su infancia, sus amores, sus cobardías y sus contradicciones con una franqueza cruda que todavía hoy resulta desconcertante. Al hacerlo, convierte al lector en algo más que un espectador, aunque de un espectáculo se trate. Porque Rousseau, en un mismo gesto, se muestra y se oculta en un infinito juego de espejos que fragmenta y fractura su retrato y su relato al mismo tiempo que los traza, haciendo de la confesión un acto tanto de revelación como de misterio que nos hace jueces de una vida que no pide absolución ni comprensión, sino que se contenta con exponerse en su realidad más desnuda.
Por estas páginas desfilan una adolescencia vagabunda, la relación con Madame de Warens —a la vez madre, amante y refugio— y los años en que Rousseau se convirtió en uno de los pensadores más influyentes y perseguidos de Europa al tiempo que sus contemporáneos y amigos, incluidos Voltaire, Diderot y Grimm, se volvían contra él. La imagen que emerge no es la de un héroe ni un mártir, sino la de un hombre extraordinariamente lúcido sobre sus propias limitaciones que ofrece una invitación tan inquietante como fascinante a penetrar en su alma.
«Emprendo una tarea de la que nunca hubo ejemplo y cuya ejecución no tendrá imitadores. Quiero mostrar a mis semejantes un hombre en toda la verdad de la naturaleza; y ese hombre seré yo». Rousseau se pinta como se ve y como quiere que lo veamos: un retrato que es, al mismo tiempo, una máscara.
Las confesiones inauguran la autobiografía moderna no solo por su ambición literaria, sino sobre todo por su honestidad, tan radical como ambigua. En sus páginas Rousseau expone su infancia, sus amores, sus cobardías y sus contradicciones con una franqueza cruda que todavía hoy resulta desconcertante. Al hacerlo, convierte al lector en algo más que un espectador, aunque de un espectáculo se trate. Porque Rousseau, en un mismo gesto, se muestra y se oculta en un infinito juego de espejos que fragmenta y fractura su retrato y su relato al mismo tiempo que los traza, haciendo de la confesión un acto tanto de revelación como de misterio que nos hace jueces de una vida que no pide absolución ni comprensión, sino que se contenta con exponerse en su realidad más desnuda.
Por estas páginas desfilan una adolescencia vagabunda, la relación con Madame de Warens —a la vez madre, amante y refugio— y los años en que Rousseau se convirtió en uno de los pensadores más influyentes y perseguidos de Europa al tiempo que sus contemporáneos y amigos, incluidos Voltaire, Diderot y Grimm, se volvían contra él. La imagen que emerge no es la de un héroe ni un mártir, sino la de un hombre extraordinariamente lúcido sobre sus propias limitaciones que ofrece una invitación tan inquietante como fascinante a penetrar en su alma.
«Emprendo una tarea de la que nunca hubo ejemplo y cuya ejecución no tendrá imitadores. Quiero mostrar a mis semejantes un hombre en toda la verdad de la naturaleza; y ese hombre seré yo». Rousseau se pinta como se ve y como quiere que lo veamos: un retrato que es, al mismo tiempo, una máscara.
¿Tienes una pregunta sobre el libro? Inicia sesión para poder agregar tu propia pregunta.


