Reseña del libro "Neurosis, bordes y desbordes"
¿Qué significa sostener la vigencia de las neurosis en el siglo XXI? No se trata de restablecer antiguas clasificaciones ni de concebirlas como estructuras invariables, pero tampoco de aceptar su pulverización en síntomas aislados, despojados de toda historia subjetiva.Marisa Punta Rodulfo propone recuperar la especificidad clínica de las neurosis, sin reducirla a la interpretación de las formaciones del inconsciente. Al mismo tiempo, señala como fundamental la delimitación de sus bordes y desbordes: configuraciones que no se organizan como neurosis, pero que tampoco pertenecen al campo de las psicosis. Lejos de constituir territorios intermedios o categorías residuales, estos (des)bordes remiten a fallas tempranas en los procesos de inscripción, diferenciación y constitución narcisista.Las transformaciones familiares, sociales y tecnológicas contemporáneas atraviesan profundamente las maneras de padecer. La hipersexualización temprana, el predominio de la imagen, el show del yo, las violencias y las nuevas formas de fragilidad subjetiva exigen revisar las categorías heredadas sin renunciar a ellas como brújulas para la clínica.A través de historiales de niños y adolescentes, la autora despliega una concepción del psicoanálisis en la que la palabra no es la única vía de acceso al sufrimiento. Jugar, dibujar, las producciones corporales y las formas figurales constituyen también escrituras de la subjetividad. La escucha analítica se amplía así hacia aquello que todavía no ha podido ser dicho o no ha adquirido consistencia psíquica.Este libro, sostenido en más de cincuenta años de experiencia clínica, mantiene abiertas las tensiones, interroga los dogmas y devuelve al psicoanálisis su incomodidad creadora. Porque, aún allí donde el trau-ma produjo marcas profundas, el trabajo analítico puede favorecer nuevas inscripciones: reescrituras capaces de liberar el deseo y abrir una subjetividad al porvenir.